Capítulo 42
Al parecer demoré más de lo que imaginé estando en el baño de la segunda planta porque cuando bajé encontré la mesa servida. Antoni había prendido unas cuantas velas y ahora servía un poco de vino en dos copas.
—Espero que te guste todo lo que preparé. Aprendí a cocinar hace años en casa de Sebastián. Leonor sí que nos preparó para cualquier evento que se presentara en nuestras vidas.
—¿Y cocinar para qué evento sería? —pregunté tras tomar asiento en el lugar que me indicó.
—Para c