Capítulo 21
Ocho años antes.
Cuando llevas mucho tiempo llorando llega un momento en el que dejan de salir las lágrimas y solo queda ese ardor insoportable en los ojos. Al parecer el manantial del que provenían mis lágrimas se había secado porque no lograba llorar. Solo permanecía con la vista clavada en el cristal de la ventana. Desde mi posición podía ver el cielo. Era un día nublado, tan nublado como mi alma y mis deseos de vivir. Era como si la naturaleza misma se hubiera puesto en sintonía