Capítulo 125: Noticia desagradable.
—No vine aquí para ver a Leonardo, Renato o a Ricardo, en realidad, es por otro asunto, señora Prego. La familia hemos hablado en conjunto, y consultando un abogado, hemos decidido que todos deseamos escuchar el testamento que dejó mi difunta hermana mayor, así como su última voluntad, no creo que puedan ni deban de negarse, después de todo, este es un asunto meramente familiar que no tiene nada que ver con los Prego, y si ella no estipuló que solo tu esposo y los gemelos podían escucharlo, entonces todos tenemos derecho a hacerlo. Quiero que le digas a mi primo, que dentro de un mes daremos lectura del testamento nuevamente cuando el abogado ponga en regla todos los requerimientos…así que será mejor que se vayan preparando. Eso es todo. — dijo Enzo esbozando una sonrisa arrogante.
La señora Prego palideció. Si alguien más leía completo el contenido de la última voluntad de la primera esposa de su marido…estarían en problemas.
—Una cosa más, señora…nos hemos enterado del fraude cometi