Capítulo 124: Aliados.
Leonardo sonrió. Esa mañana tenía miedo de la reacción de su tía lejana quien repentinamente lo había llamado solicitándole conocer a su esposa, sin embargo, Arianna había logrado impresionarla.
Mariana Urriaga hirvió de rabia, pero se forzó a mantener su sonrisa, mirando a su padre, ambos supieron que acababan de ganar un enemigo poderoso y a quien no debían de tomar a la ligera; era bien sabido que algunas familias de España tenían lazos sanguíneos, aunque lejanos, con la realeza de diferentes países, y los Prego eran una de esas familias, incluso se creía que la madre de Arianna también provenía de la aristocracia, aunque nadie nunca lo confirmó o desmintió. La condesa de Provenza, había favorecido a Arianna, y eso, era intolerable.
—Quiero que Arianna este puntualmente después de sus turnos laborales en mi mansión, comenzaré a darle lecciones de etiqueta, nadie pondrá objeción alguna ante su presencia. — le decía la condesa Virgilia a Leonardo, mientras subía a su limusina y le da