Al bajar a la cocina, Samara estaba con Kenia ayudado a preparar la comida para los trabajadores de la mina.
—Así es, como hay más sirvientes atendiendo al pequeño Darío yo puedo volver a ayudar aquí en la cocina. —Samara parecía otra, su tono de voz era más alegre, era dulce y educada,
Pero no desaprovecha la oportunidad de ser ella quien fuera a la mina, tendría el pretexto perfecto para ver a Conan a solas.
Kenia al contrario la observaba con fastidio, esa actitud se debía al poder que le ha