Samara aprovechaba cada minuto para estar ceca de él, comportarse como su esposa y cuidar del pequeño Jarek mientras el salía como todos los días a buscarla y dejando a cargo del señor Boran total cuidado de Darío.
En las noches se ofrecía a darle consuelo y apoyándolo dándole remedios medicinales para su cachorro.
Cada día que pasaba sin tener un solo rastro de ella para poder encontrarla presentía que no la volver a ver nunca más.
—Vamos Conan no puedes seguir así, estas peor de cuando se fue