Conan se mantuvo dentro conversando con su padre, Jena salió para tomar aire y darles el tiempo a solas.
La forma en que el acariciaba la cabecita de ese niño, era tan amorosa, lo observaba encandilado por su inocencia, sus brazos eran protectores como si se tratara de su hijo, el hecho de que se tratara del hijo de Débora lo apegaba a el con ansias.
Fue a la cocina a buscar un poco de agua, ahí estaba Samara ayudan a preparar la cena
—¿Qué se le ofrece a la señora?
—Solo un vaso con agua, no t