—¿Por qué llegaste tan tarde? —inquirió Dan, con una arruga en la frente, ansioso por saber dónde había estado su hermano mayor.
—¿Por qué te importa? —respondió Thomoe con desinterés, desviando la mirada como si la conversación no mereciera su atención.
Alberto observó con inquietud.
«Si así trata a su hermano... Este hombre me intimida», pensó, frunciendo el ceño ante la actitud fría de Thomoe.
—¡Qué adorable pareja hacen! —exclamó Alma con una sonrisa en los labios, sin sospechar que Tho