Capítulo 38: En un futuro me casare contigo.
Mientras tanto, la pequeña Tete observaba la escena con una sonrisa traviesa bailando en sus labios, y aprovechó el momento para escabullirse mientras los tres discutían.
—Ya se escapó —informó Dan, al percatarse de la ausencia de Tete.
—Es tu culpa —acusó Thomoe, señalando a Wilson con gesto acusador.
—Después me culpas, hermano —respondió Wilson, saliendo corriendo detrás de Tete con ánimo de atraparla.
—¡Suéltame, suéltame, bravucón, suéltame! —gritaba Tete, entre risas, mientras intentaba z