Capítulo 39: En aquel fatídico día.
Tete extendió la rebanada de pizza hacia Dan, cuyo rostro reflejaba gratitud mientras aceptaba el ofrecimiento con una sonrisa sincera, agradecido por el gesto de amabilidad.
—Perdón por la manzana —se disculpó Tete, recordando el incidente previo en el que había comido la manzana de Dan sin permiso.
Dan, con un gesto tranquilo, descartó rápidamente la disculpa de Tete, mostrando su disposición para seguir adelante.
—No te preocupes. ¿En qué puedo ayudarte? —preguntó Dan, ofreciendo su apoyo co