Capítulo 37: La pequeña Tete y los pequeños Garrett.
—¿A dónde? —preguntó Celeste, con tristeza al imaginarlo partir.
—A mi departamento —respondió Thomoe, sintiendo un peso en el pecho al tener que separarse de ella, aunque fuera temporalmente.
Tomó su mano y la sacó de su casa, llevándola consigo hacia su próximo destino.
—¿Qué? ¿A dónde me llevas? —preguntó Celeste confundida, dejándose llevar por Thomoe sin resistencia.
—Te dije que me voy y tú vendrás conmigo —declaró Thomoe, sintiendo que era lo correcto.
—Sí —asintió Celeste con una sonris