94. Puede besar a la novia...
Supe que, a partir de ese instante, el futuro dependía únicamente de mí.
Recobré la compostura, incluso el aliento... Y luego, me enfrenté a la devastación más absoluta.
Era la hora de dar un paso más a ese final que me prometía la libertad, aunque ahora mismo, la situación se pintara diferente en su totalidad. Alcé el mentón, tragué saliva y di un paso al frente que coincidió con el ligero de rumor de canon en Re mayor del icónico alemán Johann Pachebel.
Una bocana da aire, un nuevo paso, y