53. Cumplir la promesa
Sebastian
Isabella entró a la suite sin poder percatarse de mi presencia, ni la de forma en la que yo la observaba embelesado desde las sombras de aquella habitación.
Comenzó por quitarse los zapatos y luego alcanzó la cremallera de su vestido. Sus dedos rozaron el inicio de su espalda y luego se detuvo a medio camino. Ladeó la cabeza y esbozó una seductora sonrisa que yo no pude evitar compartir.
—Si me ayudaras, sería un poco más fácil… —Dijo en un delicado y suave susurro que me invadió el c