Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian
—Voy a ser honesto contigo —Miré detenidamente al hombre de seguridad del ruso, estaba atado de brazos junto con uno de los otros esbirros, sus espaldas chocaban—. No vas a salir bien librado de esto, pero depende de ti si lo hacemos rápido o termina siendo doloro.
El hombre bajó la cabeza y soltó una maldición en su idioma apretando fuertemente los dientes.
Carlo negó con la cabeza en







