107. Latigazo de emociones
Bella
Exhalé despacio y me preparé mentalmente para mirarlo porque de repente me escoció el miedo de creer que podría tratarse de un vago espejismo. Que su voz solo se había escuchado en mi imaginación y que su caricia era meramente una reacción de mi cuerpo por la necesidad de sentirlo.
Pero no, allí estaba él. Y lo primero que vi fue como el azul de sus ojos brillaba más que antes, como si hubiesen estado apagados todo este tiempo para recobrar su intensidad y detener el tiempo.
Con el alient