106. La esperanza
Bella
El pasillo de aquella improvisada sala de emergencias se llenó de un angustiante silencio que no tardó en convertirse en una reacción acelerada de mi parte.
Di un paso al frente al mismo tiempo que todos me miraban conmocionados y expectantes.
Cuando el doctor se quitó el gorro que completaba su uniforme y nosotros le rodeamos casi como buitres, explicó que en la operación por extraer la bala Sebastian había perdido mucha sangre y las reservas eran escasas.
Necesitaba una transfusión inme