Donato al intervenir en aquella discusión se puso en medio de las dos, de un lado estaba su hermana, y al mismo tiempo su rival, del otro lado su esposa, la madre de su hijo, y al mismo tiempo la mujer a la cual le había causado tanto dolor como a ninguna otra persona en el mundo.
—Donato si esto hace parte de uno de tus juegos te sugiero que tomes a la puta que tienes de esposa y te la lleves para tu maldita Villa, porque de lo contrario tendrás que llevarla como una coladera —amenazó Melissa con palabras contundentes.
Donato conocía a su hermana y sabía que ella no tenía límites, pero saber con exactitud lo que estaba sucediendo estaba fuera de su alcance.
—¿Qué sucede, alguien me puede decir? —preguntó Donato.
—Tu putita vino hasta este lugar para amenazarme, solo quiero decirte que debes cuidarte la espalda porque esa mujer se encuentra aliada con la familia Mancini, ha asegurado que ellos acabarán con mi vida.
Donato se dio vuelta y fijó la mirada en Fiorella, su mirada oscu