Cap 46
¡Te quiero, quieras o no!
Después de mirar a la chica por breves instantes, apartó la mirada, recompuso la incomodidad que sentía y habló con toda la naturalidad que pudo transmitir.
—¡Hola! Salí un momento a hacer algunas compras, te traje un vestido, lo usaremos para nuestra ceremonia nupcial, también algunas cosas para un refrigerio, porque hoy vamos a celebrar nuestro compromiso.
Esther lo miró impávida, aunque por dentro tenía una rabia sorda con éste hombre que creyó que era su pad