— ¡Chicos, vamos, es hora de ir a cenar!
Hanna llamó a los niños sentados a la orilla de la playa y Jhony corrió tomado de la mano de Leila hasta ella. La mujer secó su cabello antes de lanzar todo a la bolsa que había preparado con prisas y Liam despegó la mirada de su móvil para ayudarla con dicha bolsa.
— Gracias, tesoro— dijo mientras tomaba la mano de los otros dos niños para cruzar la carretera que separaba las casas del comienzo de la playa. Ayudó a los niños a cruzar el pequeño muro ent