Capítulo 58 : Solo esperaba que aquello durara para siempre.
— ¡Te voy a matar, Hanna! — fueron las primeras palabras de Henry — ¡maldita hija de puta!
— No sé de qué hablas — musitó la chica al teléfono tratando de que nadie la escuchara — puedes calmarte y decirme qué infiernos haces llamándome, como conseguiste mi número, de hecho, ni siquiera me importa, voy a colgar
— ¡Te espero en el café de la última vez, maldita perra! — la insultó su exmarido — y más te vale ir, porque si no juro que no vuelves a ver a Johnny en tu puta vida.
La llamada terminó,