Capítulo 36 : Sólo espera y vez, voy a recuperar su custodia.
Maximiliano escuchó la puerta del comedor, cerrarse, negó ante su actitud al pensar en que siquiera había pensado en que sus hijos podrían haber entrado en aquel comedor. Le preocupaba lo fácil que había sido dejarse llevar y lo increíblemente frustrante que había sido detenerse.
Hanna tragó mientras abanicaba ligeramente su frente, miró al hombre aún apoyado sobre la mesa, dándole la espalda y trató de tocarlo. Sin embargo, este se lo impidió. Maximiliano se volteó para tomar la mano de Tiffan