NARRADO POR MYRA
Han pasado meses.
Mi vientre ya no se puede ocultar, aunque lo intente con vestidos sueltos. El peso es real. Pero hay días en los que el bebé se mueve y, por un segundo, todo se siente más simple. Faltan pocas semanas para su llegada y yo estoy cada vez más emocionada de tenerlo en mis brazos.
Evelyn está sentada a mi lado, en la cama, con una mano sobre mi barriga.
—Hola, bebé —susurra—. Soy tu tía. La favorita, por si te lo preguntas.
Finn se inclina y pone la oreja como si