El regreso al palacio fue completamente perfecto, mis ojos se deleitaban con el paisaje que dejábamos atrás, he vivido toda mi vida en este reino y jamás había pasado por este lugar.
Sus manos acariciaban el dorso de las mías despreocupadas mientras también tenía la vista perdida en todo aquello con los ojos de un niño que mira lo el postre que tanto le gusta.
Las casas comenzaron a aparecer hasta que comenzaron a ser más frecuentes dejando el bosque como el bello recuerdo de haberlo visto por