Las palabras de Arthur resonaban en mi mente, dejándome la cabeza dando vueltas, no podía evitar pensar en todo lo malo que podía pasar si la maldición no se rompiera.
El resto del camino hasta nuestra llegada al palacio fue en un absoluto silencio que verdaderamente agradecí.
A pesar de mi preocupación no pude evitar notar el hecho de que la seguridad dentro de las enormes rejas había aumentado considerablemente.
Los muros estaban abarrotados de personas con el uniforme real vigilantes a cualq