—¡¿Que le ha pasado!? — preguntó Mariano preocupado.
—La han disparado. — respondió Enzo.
—¿Hace cuánto? — Enzo le miró.
—Hace treinta minutos. — Mariano abrió sus ojos como platos.
—Eso es mucho, hay que parar la hemorragia y mirar si está la bala.
Orlando, sabía quién podría ayudarlo, ya lo había hecho y sabía cómo funcionaba. Estudió medicina y la necesitaba.
—Sé quién puede sacarle la bala. — la voz de Orlando, captó la atención de todos.
—¿Quién? — preguntó Mariano.
—Se llama Alessandra E