Linda estaba nerviosa, su corazón palpitaba con fuerza mientras se encontraba en medio de la sala, sosteniendo la mano de Jorge. La atmósfera estaba cargada de tensión. Miraba a Erick y a Alexis, quienes estaban sentados al otro lado de la mesa, sus rostros serios e imperturbables. Había llegado el momento de exponer su petición, una que la había estado atormentando en silencio.
—Se que mi exigencia puede resultar estúpida, pero realmente no me siento cómoda con ella —comenzó Linda, su voz temb