Morgana
Avanzamos de nuevo en la oscuridad, nuestros pasos resonando cada vez más fuerte, como el sonido de un destino inevitable. El cristal, la maldición, todo esto parece irreversible, pero no tenemos otra opción. Si queremos sobrevivir, debemos enfrentar lo que nos espera en la sombra.
Lucian
El viento aullando a través de los oscuros pasillos del castillo parece estar persiguiéndome, forzándome a avanzar a pesar del peso de cada palabra pronunciada. Morgana camina a mi lado, su mirada fija en el horizonte incierto, pero puedo ver la determinación en sus ojos. Es una luz que me guía, me impide colapsar bajo la gravedad de lo que enfrentamos.
Hemos encontrado la entrada del subterráneo, un pasaje oculto bajo una vieja alfombra desgastada, cuyo tejido parece haber estado ahí durante siglos. El polvo que se eleva cuando levantamos la alfombra me recuerda cuánto ha sido olvidada esta búsqueda por el tiempo, por los hombres, pero no por la maldición. Ella espera en la sombra, paciente,