Morgane
El alba se estira lentamente, proyectando reflejos dorados sobre la llanura silenciosa. El soplo del viento se enreda en mi cabello, recordándome a la vez la suavidad de la mañana y el peso de las revelaciones de la noche. He visto mi pasado desplegarse ante mis ojos, he sentido cada traición, cada promesa rota, cada eco de amor que los siglos han erosionado. Pero hoy, es hora de elegir.
Mis dedos rozan el grimorio ancestral, este libro que posee las claves de mi memoria y de mi poder.