Morgana
Mis dedos tiembla cuando extiendo la mano hacia ellos. Dudan un instante, antes de tomarla al mismo tiempo. Una ola de calor nos envuelve, y una visión estalla en mi mente.
Otra época. Otra vida.
Los veo a los tres, unidos e inseparables, hasta que un juramento es roto. Siento el dolor, la ira, la traición. Pero más allá de todo eso, siento el amor. El amor puro, visceral, inalterable. Ese que nos une a pesar de los siglos y las maldiciones.
Regreso a la realidad jadeando, mis dedos apr