Morgana
Caminamos en silencio, dejando atrás la clara y la sombra del pasado. Cada paso que doy pesa en mi corazón. Siento que estamos cerca de una verdad que no podremos ignorar. La noche parece espesarse a nuestro alrededor, como si el mismo bosque contuviera el aliento.
Dorian está a mi lado, su mirada escrutando la oscuridad. No necesita hablar para que entienda que está preocupado. Lucian cierra la marcha, siempre tan imperturbable en apariencia, pero adivino la tensión en la rigidez de su