Sasha
El aire es más pesado cuando salgo de la habitación de Adrian.
Aún siento el peso de sus manos sobre mí, la quemadura de sus labios en mi piel. Cada paso que doy para alejarme es una lucha. Una lucha contra él. Contra mí misma.
He cedido.
He caído en la trampa del vampiro, ¿y lo peor?
No tengo ganas de salir de ella.
Cruzo los pasillos de la mansión Morvan, mi mente en ebullición. El día comienza a levantarse, proyectando sombras en movimiento sobre las paredes de piedra. Cada ruido me ha