Dante
Acelero a toda velocidad por las calles oscuras, el viento azotando mi rostro. Mi corazón late más rápido de lo habitual.
Sasha sabe.
No es un simple detalle, es una bomba de tiempo.
Detengo mi moto frente a un viejo edificio abandonado. Dentro, algunos hombres me esperan, sentados alrededor de una mesa abarrotada de planos y documentos.
— ¿Alguna noticia? pregunta uno de ellos.
Me quito el casco e inspiro profundamente.
— Adrian se lo ha contado todo.
Un pesado silencio se abate sobre la