Adrián
Sasha... digo suavemente, poniendo mi mano sobre su hombro, tratando de reconfortarla. Pero ella me mira con ojos donde aún brillan destellos de fuego.
Ella sacude la cabeza, como para despejar cualquier pensamiento de debilidad.
Hicimos lo que debíamos, responde, su voz débil pero decidida. Pero eso no significa que todo haya terminado. Livia era un obstáculo, pero... quedan tantas cosas por reparar.
Asiento con la cabeza, sabiendo en el fondo de mí que tiene razón. La victoria sobre Li