La lluvia parecía haberse intensificado, el olor de la sangre parecía marear al rubio y ni hablar de los nervios que parecían querer acabar con su pequeño ser.
— Lou, ven —escucho la suave voz del cachorro detrás suyo— Es peligroso.
Reacciono al poco tiempo a las palabras del menor, pues cuando tuvo intenciones de alejarse de la entrada. Esta cayó al suelo, ocasionando un fuerte estruendo. No podía percibir nada, no podía sentir ningún aroma.
— ¿Dónde está mi gatito?~
Aquella voz tan desagradab