Camino de un lado a otro por mi oficina, intentando procesar la situación. Amira se detiene frente a mí, su rostro serio y preocupado.
—Tenemos que hacer algo —dice, su voz llena de determinación—. No quiero que mi hermana María sufra al ver a tu hermano con otra.
Me detengo en mi caminata, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre mis hombros. Necesitamos la alianza con Myrna para sobrevivir, pero la idea de ver a Kaelos y María infelices es insoportable.
—Lo sé —digo finalmente, sintiendo