El sol comenzaba a filtrarse por las enormes ventanas del penthouse de Isabela, iluminando las líneas modernas y elegantes de su oficina. La ciudad seguía siendo un mar de ruido y movimiento a sus pies, pero Isabela, desde su atalaya, estaba completamente inmersa en sus pensamientos. Los últimos días habían sido una serie de tácticas que solo aumentaban la tensión entre ella y Valeria. Desde la cena en el hotel hasta las reuniones clandestinas que se sucedían cada vez con mayor frecuencia, el t