El sudor caía por la frente de Leo mientras sus pasos resonaban en la oscuridad de los túneles. El eco de su respiración era lo único que rompía el silencio tenso que lo rodeaba. Los pasillos subterráneos, fríos y claustrofóbicos, lo habían absorbido por completo. Sabía que no tenía mucho tiempo. Si no llegaba al punto de extracción antes de que los refuerzos llegaran, no solo perdería la misión, sino que su vida también estaría en grave peligro. Los datos que había recuperado eran demasiado va