Fue casi como una llamada de atención, pero una vez que Damien dio otro paso, supo que se acercaba una huelga.
Su cuerpo reaccionó antes de que su mente se pusiera al día por completo, mientras sus músculos se tensaban.
Y casi como se predijo, el primer golpe llegó... fue desde su izquierda.
Una espada cortó el aire donde su cuello había estado un segundo antes, y Damien se retorció por instinto, su mano se salió para atrapar la muñeca del atacante. La fuerza de eso le subió el brazo, pero no a