Mundo ficciónIniciar sesiónElliot dejó caer el teléfono sobre la mesa y se arrodilló a su lado en un segundo, sosteniéndola por la cintura antes de que sus rodillas tocaran el suelo. El pánico en su rostro era evidente; sus manos, que nunca temblaban frente al cañón de un arma, temblaban ahora mientras le apartaba el cabello de la frente.
—Sofía, mírame. ¿Qué tienes? ¿Es el aire? ¿Es el estrés? —Su voz sonaba ahogada, cargada de una culpa inmediata—. Maldi







