Mundo ficciónIniciar sesiónLa tensión en el Almacén 4 se podía cortar con un hilo. Las tres siluetas armadas que habían emergido de la penumbra de los muelles apuntaban fijamente a los pechos de Sofía y Elliot. En el centro de la mesa, la tableta de cristal seguía brillando con el logo distorsionado de Christian Van Camp, emitiendo un zumbido electrónico constante.
—Última oportunidad, Sofía







