Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas palabras del médico quedaron flotando en el espacio microscópico entre ellos como un veneno sutil.
—Su jefe sospecha que la señorita lleva un bastardo en el vientre...
En los ojos de Elliot se encendió un fuego destructivo. Por un microsegundo, el entrenamiento militar de su cerebro







