Me temblaban las manos y la voz al ver como su pecho se expandía tratando de contener la furia que estaba a punto de estallar en su pecho, pero ya había comenzado a decirle todo y ya no había marcha atrás.
—Esa noche—continué diciendo — cuando me atrapaste tratando de escapar con las joyas de tu esposa, fue porque tuve miedo de que me quitaras a mi hijo al nacer. En realidad, quería escapar porque Eun-Ji no quería ayudarme, se negaba a darme el dinero para solventar el nacimiento de mi hijo.
—Y