Fui corriendo a la cocina a preparar el té, por supuesto que no le coloqué las gotas de amor porque ya se había tomado una dosis bastante alta y no sabía cuales iban a ser los efectos que iba a tener en su cuerpo.
Lo que sí era un hecho es que tenía que hacer algo para evitar que Eun-Ji se le metiera en la cama. Eso no lo iba a permitir, al menos no mientras yo estuviera en esa casa.
—¿Pusiste las gotas? — Me susurró Eun-Ji cuando me vio pasar por su puerta.
Asentí con la cabeza y seguí caminan