27. La elección imposible.
El sol estaba comenzando a ocultarse cuando salí al exterior, rodeado por la frialdad de la noche que comenzaba a tomar el control de la ciudad. Las sombras parecían crecer con cada paso que daba, y en mi pecho, el peso de la decisión que se cernía sobre mí se hacía cada vez más insoportable.
Rita aún no sabía a qué me enfrentaba, no completamente. No sabía lo que era ser el alfa de una manada, ni lo que significaba ser parte de una guerra por el control. No entendía el precio de la lealtad, lo