En la habitación Kate sentía su corazón latir tan rápido, la sensación de la suavidad del miembro de Bastien en su boca la dejaba jadeando, sonreía y sus mejillas se sonrojaban solo al pensarlo –
Jamás pensé que fuera tan placentero hacer eso, y Bastien … - Kate tocaba sus labios – Bastien es delicioso – Kate se miró al espejo con una sonrisa luego terminó de cepillar sus dientes y bajó aun nerviosa por lo que había pasado -
Señorita…
Lucca…
Que tengan un buen viaje, soy talla L por si desea tr