Tres meses después.
Estoy frente al espejo solo con ropa interior, sonriendo como una estúpida, de lado, acariciando la curvatura de mi vientre que ahora se nota un poquito. Es tan fascinante poder ver todos los cambios que ha tenido mi cuerpo desde que me enteré de mi embarazo. Todos los he recibido con toda la alegría del mundo, y este en especial, ver mi vientre un poco abultado, me da la mayor alegría del mundo. Mi hijo o hija está creciendo y pronto lo tendremos con nosotros.
-Es la imagen