Llego a la empresa con el ánimo por los suelos. Ana me pregunta si me sucede algo, pero la verdad es que no tengo muchos deseos de hablar del tema. Además, Ana no es que quiera mucho a Antonio por lo que me hizo, así que no comprenderá bien el dolor que estoy sintiendo ahora.
-Es una alegría volverla a ver, señorita Molina - cuando volteo y veo al guapo al que le tiré el café.
-Emilio, qué bueno verte - este me mira algo extraño, cosa que me pone nerviosa.
-¿Qué sucede?
-¿De qué?
-Porque veo tus