132. Prometida
Clara
Cuando el auto se detiene frente a la gran escalinata del club privado donde se celebra la gala de la corporación hotelera, el mundo exterior se transforma en un caos de luces cegadoras y gritos. Decenas de paparazzis están contenidos detrás de las vallas de seguridad, y los flashes de las cámaras se disparan de forma consecutiva, creando una barrera de luz blanca que me obliga a entrecerrar los ojos.
Maximiliano baja primero, abrochándose el saco del esmoquin. Camina con una seguridad im