Mundo ficciónIniciar sesiónFilomena le explicó que todos queríamos trabajar. Teníamos que reunir dinero para ir a la escuela, igual que él. Enseguida Gian se interesó por saber a qué escuela íbamos. Él todavía no sabía en qué universidad estudiaría.
—¿Puedo ir con ustedes a ver las escuelas? No conozco Roma —dijo mientras avanzábamos hacia la caja.—Alexcía sí






