Mundo ficciónIniciar sesiónEn mi oficina miré la escena que me había traído Humberto y solté un resoplido. A pesar de que yo mismo mandé a Gian que se le acercara de esa manera, ver cómo Alessia se estaba enamorando del chico no me parecía una muy buena idea ahora.
—Humberto, adviértele a Gian que no quiero que haga sufrir a Alessia —dije aguantando las ganas de ir por ella.—Mi Capo, usted mismo le dijo que hic






